Luis nació el 13 de octubre de 1934 en Arandas, Jalisco, México, siendo hijo de Pedro Hernández y Manuela Barba. Creció en un hogar lleno de valores y trabajo arduo, compartiendo su infancia con sus ocho hermanos. Desde joven, aprendió la importancia de la responsabilidad y el sacrificio, cualidades que lo acompañarían a lo largo de su vida.
En Arandas, conoció y se casó con el amor de su vida, Evangelina Lozano Orozco, con quien construyó una familia basada en el amor, el respeto y la fe. Juntos fueron bendecidos con dos hijos, Eva y José, a quienes Luis dedicó su vida con cariño y esfuerzo.
Durante su juventud en México, Luis sirvió con honor en el ejército, demostrando su compromiso con su país y su valentía. Posteriormente, en busca de nuevas oportunidades para su familia, emigraron a los Estados Unidos, estableciéndose primero en El Paso, Texas, y luego en Santaquin, Utah. Allí, Luis trabajó incansablemente como agricultor, dedicándose con esmero al campo y asegurando el bienestar de su familia.
Más allá de su trabajo, Luis encontraba alegría en las cosas simples de la vida. Disfrutaba plantar y cuidar sus cultivos, sentarse en su porche delantero a contemplar el día, compartir historias de su juventud y hacer reír a quienes lo rodeaban con sus chistes y anécdotas. Su buen humor y calidez siempre fueron un faro de alegría para su familia y amigos.
Luis era un hombre de profunda fe. Como católico devoto, participaba activamente en su iglesia, ofreciendo su tiempo y esfuerzo para servir a los demás. Fue miembro del grupo de Adoración Nocturna, un grupo de oración conformado únicamente por hombres, donde dedicaba horas a la adoración con gran devoción. Su vida fue un testimonio de humildad, generosidad y amor incondicional.
Le sobreviven sus amados hijos, Eva Alejandra Hernández y José L. Hernández, así como sus ocho nietos, quienes siempre recordarán su amor y enseñanzas. También le sobreviven sus hermanas, Angelina, Lorenza y Benita Hernández, con quienes compartió un vínculo inquebrantable. Lo precedieron en la muerte sus padres, sus demás hermanos y su querida esposa, Evangelina Lozano Orozco, con quien ahora se reúne en la eternidad.
Luis fue, sin duda, el mejor padre, abuelo, hermano y amigo. Su legado de amor, trabajo y fe vivirá en quienes tuvieron el privilegio de conocerlo. Te amamos y te extrañamos profundamente. Descansa en paz.
El funeral se llevará a cabo el jueves 13 de febrero de 2025 en Walker Funeral Home, ubicada en 587 South 100 West en Payson, Utah. Posteriormente, su cuerpo será trasladado a su tierra natal, donde será enterrado en Arandas, Jalisco, México, cumpliendo así su deseo de descansar en el lugar donde comenzó su historia.

Luis Hernández Barba affectionately known as Don Luis peacefully passed away surrounded by family on February 9, 2025, in Santaquin, Utah. Luis was born to Pedro Hernandez and Manuela Barba on October 13, 1934, in Arandas Jalisco Mexico. He was one of nine siblings.
He married Evangelina Lozano Orozco in Arandas Jalisco Mexico. They were blessed with two children, Eva and Jose. In Mexico, Luis served in the miliary.
The family later made their home in the United States in El Paso, Texas and Santaquin, Utah. Luis worked hard to support his family as a farmer. He enjoyed planting, sitting on the front porch, storytelling, and telling jokes.
Luis was a devout catholic and participated in many church activities and selflessly served others.
He is survived by his children Eva Alejandro Hernández and Jose L. Hernández, eight grandchildren, his siblings, Angelina, Lorenza, and Benita Hernández. He was preceded in death by his parents and his wife Evangelina Lozano Orozco.
He was the best Dad ever. We love you and we miss you. Rest in peace.
A funeral service will be held on Thursday, February 13, 2025, at Walker Funeral Home located at 587 South 100 West in Payson, Utah. He will be laid to rest in Arandes Jalisco Mexico.

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